La importancia del saber

Esta historia seguramente ya la conozcáis y por lo que tengo entendido es una adaptación que proviene del ramo del automóvil, pero que se puede aplicar a casi cualquier otro sector. En pocas palabras nos hace reflexionar acerca de ciertas cosas que quizá, para algunas personas, no tenga mucha importancia pero para otras será lo primordial.

Llamaron a un ingeniero en informática para arreglar un ordenador muy grande y complejo (imaginemos la computadora Multivac de Isaac Asimov), de millones de euros.
Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.
Procedió a sacar un pequeño destornillador de su maletín y dió vuelta y media a un minúsculo tornillo.
Entonces encendió de nuevo el ordenador y comprobó que funcionaba perfectamente.
El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.
-“¿Cuánto le debo? “-preguntó.
-“Son mil euros, si me hace el favor.”
-“¿¡Mil euros!? ¿¡Mil euros por unos momentos de trabajo!? ¿¡Mil euros por apretar un simple tornillo!? – exclamó el presidente ofendido – “¡Ya sé que mi ordenador cuesta millones de euros, pero mil euros es una cantidad disparatada!, le pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que justifique esa cantidad.
El ingeniero asintió con la cabeza y se fue.
A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar.

La factura decía:

Detalle de servicios prestados
Apretar un tornillo……….. …. …. …. …. … 1 euro
Saber qué tornillo apretar………….. ….. 999 euros

4 Comentarios

  1. Guillermo
  2. ANALI

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